El 25 de marzo el Ayuntamiento de Daimiel se sumará a la iniciativa la 'Hora del Planeta' que organiza WWF. Ese día los ciudadanos de todo el mundo están llamados a apagar la luz entre las 20:30 y las 21:30 horas para demostrar su compromiso con el futuro. Se trata de un reto ambiental a fin de frenar el cambio climático. La administración se adhiere a la iniciativa apagando las luces de sus monumentos principales y difundiendo la campaña a través de los medios de comunicación municipales, tras salir adelante la enmienda del Grupo Municipal del PP al texto que inicialmente planteó Izquierda Unida.
La Oposición (IU y PSOE) finalmente se abstuvo al mostrar su desacuerdo en dos puntos de la enmienda: la fiesta del apagón por la que abogó la coalición verde e instar al gobierno de la nación a cumplir con el Acuerdo de París. En el primero de los casos, IU defendió que el ámbito lúdico proporciona una mejor vía para la divulgación de la campaña. Y en el segundo, entendió importante dar traslado a la petición.
La concejal de Izquierda Unida, Ana Meco, remarcó que el objetivo de la lucha contra el cambio climático es que esté en las agendas de los políticos y los ciudadanos ya que, consideró que "los municipios tienen una gran responsabilidad para revertir la situación".
En esta línea, la portavoz socialista Eva López explicó que "lo que cuenta es la suma de todas las horas que potencian la eficiencia energética y la movilidad sostenible". En su opinión, "es convertirlo en una fiesta, una forma de visualización mayor porque tiene un efecto mejor", y apostilló, "es imprescindible darle traslado al gobierno de la nación".
Desde IU se abogó por "involucrarnos todos con pequeños gestos. "El hecho de sumarnos es institucionalizar la campaña", indicó Meco, quien no comprendió la diferencia que planteó momentos antes sobre este punto el Grupo Municipal del PP.
A este respecto, el edil de Medio Ambiente, el popular Javier Fisac relató las medidas en el ámbito local emprendidas desde el Ayuntamiento para "revertir" el calentamiento global y consideró que no se puede instar al gobierno sobre un asunto en el que lleva trabajando cuatro meses. Aunque se mostró a favor del compromiso de adhesión, discrepó que el proyecto llevase implícito la celebración de una fiesta.
Meco informó que WWF resaltará la apuesta daimieleña en su web al encontrarse entre los diez primeros municipios en adherirse a la campaña; aspecto que valoró el alcalde, Leopoldo Sierra, al tiempo que reflexionó sobre la evolución futura del proyecto.
Aunque el PSOE apoyó de nuevo a IU, tampoco pasó el trámite la moción de la formación rojiverde donde se planteaba la celebración y organización de un 'Mercadillo de Segunda Mano'. El edil Juan Julián Rodríguez de la Rubia abanderó un ofrecimiento destinado a fomentar la actividad social, de convivencia, y, de paso, cumplir con las "3R: Reciclar, Reutilizar y Reducir". Su planteamiento, del que expuso tres ejemplos diferenciados de la geografía española, se basaba en particulares que no tuviesen actividad alguna por lo que pidió "voluntad" de llevarlo a cabo o regularlo mediante ordenanza, mientras admitía que desconocía el "éxito" de la iniciativa.
La concejal del PSOE, Rosa González, compartió el planteamiento y apostó por su periodicidad, además de barajar la posibilidad de implementar el Mercadillo con talleres en vivo y 'bancos de tiempo'. Apoyó así la idea como forma de generar espacios abiertos y de encuentro.
Para el equipo de Gobierno la propuesta de que el Ayuntamiento promoviera directamente esta actividad planteaba tres dudas principales: impacto en el pequeño comercio de la localidad, garantías para los compradores y forma de controlar la propiedad de los productos vendidos. El portavoz Jesús David Sánchez de Pablo informó, además, que en la localidad existen tres empresas, legalmente establecidas, dedicadas a esta actividad. Estos motivos fueron suficientes para rechazar la moción de IU-Ganemos.
Durante la sesión ordinaria se dio cuenta de la Liquidación presupuestaria de 2016. Los ingresos finalmente ascendieron a 17.699.489 euros, mientras que los gastos fueron de 17.535.069 euros, dejando superávit de 164.420 euros y cumpliendo el objetivo de estabilidad presupuestaria y el objetivo de la regla del gasto. La deuda asciende a 23,5 millones de euros. En 6 años, informó el concejal de Hacienda Sánchez de Pablo, se ha reducido la cifra en 15 millones de euros. Actualmente el nivel de endeudamiento se sitúa en un 125 % sumando las cifras de EMUMASA, 15 puntos más de lo que permite el límite y la normativa existente .
Hubo unanimidad en el expediente de adjudicación del PAU U.A. Prim II y en reiterar nuevamente la petición de la cesión de uso de las instalaciones del Silo de Daimiel al ejecutivo autonómico.
Asimismo, el Grupo Municipal Socialista decidió retirar su moción para la implantación de un código QR en la Oficina de Turismo de Daimiel.
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