Malagón. El Teresiano de la Mancha libra la mayor de sus batallas para doblegar al Miguel Esteban por 3-1 en una de las aventuras más trabajadas de los chicos de Álvaro Huertas.
CAPÍTULO PRIMERO
“Que trata de la condición y ejercicio del famoso y valiente equipo de fútbol conocido como Atlético Teresiano”.
En un lugar de la Mancha de cuyo nombre debiera acordarme, no ha muchas horas un Equipo de fútbol con camisetas antiguas en honor a su Dulcinea particular, que se llamaba Teresa de Cepeda y Ahumada, salió a jugarse los duelos y quebrantos contra el ilustre equipo de nombre Quijotesco llamado Miguel Esteban.
Dicen los entendidos o algunos de los que pretenden serlo, que fue allí en Miguel Esteban, el lugar que Don Miguel de Cervantes de Saavedra no quiso recordar, pero hoy por esa bella localidad manchega pasó un ciclón llamado Atlético Teresiano que doblegó en valerosa batalla al equipo manchego.
CAPÍTULO SEGUNDO
Aparte de las lanzas en astilleros, las adargas antiguas y el rocín flaco, Álvaro Huertas puso en liza a once bravos “galgos” corredores, que a base de algo más que coraje encararon con ilusión y muchas ganas la jornada 21 de liga.
Los mencionados caballeros andantes fueron: Don Nicolás Tapiador Sobrino en la portería de la venta, flanqueado en las bandas en su defensa por Don Julián Molina Murcia y Don Javier Peinado López. Para defender el centro de la entrada a la venta defensiva utilizó a dos ilustres caballeros, uno de la noble villa de Porzuna, Don Jesús David Jiménez Nieto y otro del vecino pueblo de Malagón, Fuente el Fresno, Don David Ferrer García.
En el centro del corazón de este noble equipo, no había un barbero, ni un cura, ni siquiera un ventero, lo ocuparon un infante con el corazón de león, llamado Don Arturo López Navarro, y su escolta Don Óscar Garrido Solera, en las bandas, por la izquierda Don Elías Tapiador Sobrino y por la derecha, Don Enrique Navarro López.
Cerraban el grupo de nobles, Don Jesús Rodríguez Rey Durán y el aspirante a caballero andante del año, Don Álvaro Serrano García.
Sinceramente pensamos que Álvaro Huertas no lee libros de caballerías y si de fútbol y también pensamos que en su cabeza jamás han pasado fragmentos tan alocados como los del Quijote “«La razón de la sinrazón que a mi razón se hace, de tal manera mi razón enflaquece, que con razón me quejo de la vuestra fermosura» Los primeros minutos futbolísticos de este partido no gozaron de ningún razonamiento lógico. Fueron 45 minutos casi tan locos como la cabeza de Don Quijote.
El medio del campo no encontraba su sitio, y aunque jugada tras jugada los lanzamientos en largo de nuestros defensas encontraban a los delanteros, Ni Arturo, ni Óscar Garrido, ni Elías, ni Jesusito entraban en contacto con el balón.
Parecía que el noble Equipo malagonero había venido a tierras manchegas en busca de alguna aventura amorosa que le proporcionase tres puntos, pero desde el comienzo se vió que no iba a ser nada fácil.
Si eso hubiese sucedido y si en vez de en Miguel Esteban el partido se hubiese jugado tan solo a 8 kilómetros en un pueblo llamado El Toboso, lugar de residencia de la más bella dama jamás pensada para un libro, Dulcinea del Toboso, quizá no hubiese permitido una batalla tan fiera como la que sucedió en los primeros 35 minutos de partido.
Se adelantó el Miguel Esteban gracias a una falta al borde del área por plancha de Jesusito.
La falta era indirecta pues el árbitro levantó la mano, pero Nico, que ha realizado un partido inconmensurable a partir de ese instante, mostrándose super seguro con el pie y haciendo circular el balón como si fuese un defensa más, no entendió la situación en el lanzamiento, intentó bloquear y en su estirada tocó el balón que se coló en la portería del Teresiano. La falta indirecta se convirtió en gol, Era el minuto 13 y tocaba velar armas. La batalla se avecinaba.
CAPÍTULO TRES (Tierra de Gigantes)
“Del buen suceso que el valeroso equipo Atlético Teresiano tuvo en la espantable y jamás imaginada aventura de los molinos de viento y otros sucesos dignos de feliz recordación”
…En esto, que después de haber encajado el primer gol descubrieron once jugadores que bien podrían haber sido molinos de viento y fue así como el Teresiano comenzó a funcionar porque no eran gigantes disfrazados de jugadores del Miguel Esteban sino jugadores de fútbol que comenzaron a tener miedo del Caballero denominado Atlético Teresiano.
El conjunto malagonero continuaba desdibujado, futbolísticamente hablando, tan solo alguna subida de un voluntarioso pero lesionado Jesús David, contaban como ocasiones para los los nuestros.
Además, alguien con ganas de protagonismo en una novela que no era la suya, se coló en la fiesta, primero expulsando con roja directa al portero local, Don Santiago Sánchez Quintanar, cuando atrapó con las manos fuera del área un balón que se colaba en la portería de Álvaro Serrano…
“—Mire vuestra merced —respondió Sancho— que aquellos que allí se parecen no son gigantes, sino molinos de viento, y lo que en ellos parecen brazos son las aspas, que, volteadas del viento, hacen andar la piedra del molino”
Alguien debió decirle al árbitro, mire Vd. vuesa merced que lo que usted ve como una batalla épica contra gigantes, solo es una lucha típica de jugadores en Ordinaria y que ninguno de los dos equipos merece tantas tarjetas en un partido que fue más bien limpio, pero el trencilla se empeñó en sacar cartulinas amarillas de la saca y también expulsó a Jesusito por doble amarilla—¿Señor colegiado, Qué gigantes vió vd. para expulsar a un jugador por una plancha, sin intención y una llegada clara de gol?
Mientras, Jesús David en otra de sus subidas, estampó un durísimo disparo en el brazo extendido de un defensa del Miguel Esteban…el árbitro miraba a sus tarjetas y desoía el lento y riguroso discurrir del partido. No hizo caso tampoco a Sancho Panza y tampoco pitó el perceptivo penalti.
Fue así como se llegó al final de los primeros 45 y como también se ha llegado a la parte futbolística que más interesa.
MUERTA LA IMAGINACIÓN DE DON QUIJOTE, HABLEMOS DE FÚTBOL, DE FÚTBOL DEL BUENO…
El entrenador del Teresiano, Don Álvaro Huertas, que continúa en la grada debido a una injusta sanción por protestar a un juez de línea hace ya unos cuantos partidos, decidió dejar en el banquillo a un desdibujado, pero voluntarioso Arturo, a Elías con una tarjeta amarilla y a Jesús David, lesionado.
Su apuesta: Raúl Menor para hacer más solido el centro del campo, Miguel para sustituir a Jesús David y Ricardo Pesca para jugar en punta junto a Álvaro Serrano.
La caballerosidad había cambiado y el Teresiano se lanzó a tumba abierta a reconquistar un partido que perdía y que necesitaba ganar para seguir siendo un líder sólido. Las armas: defensa de tres centrales, con Ferrer y Miguel enormes y muy seguros, luego se sumaría un jugador que siempre aporta mucha veteranía y tranquilidad, Gonzalo Fernández y dos carrileros largos con nombre y apellidos, Julián Molina y Javier Peinado.
El Teresiano se estiró y de que manera.
En un corner, perfectamente ejecutado por Raúl Menor, en el minuto 2 de la segunda parte apareció el caballero de la triste figura y también el jugador más valioso de la liga. Álvaro Serrano García. Su cabezazo impecable al fondo de las mallas (1-1)
Además, todo eran buenas noticias para el Teresiano porque también apareció Óscar Garrido, que no había gozado de mucho protagonismo en el primer tiempo y se asoció perfectamente con Quique, que volvió a crecer jugando con carrileros, con un inmenso Raúl Menor y con la magia de alguien que a la postre iba a resultar imprescindible: Ricardo Fernández Ferrer “Pesca”. Si nuestro Pesca, porque esta tarde ha vuelto a ser ese jugador tan especial que decide partidos.
LA MAGIA DE PESCA
Siempre nos deshacemos en elogios con este jugador y lo hacemos por partidos como el de hoy, de los que importan, y como dirían en el Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha “allí donde nos jugamos los maravedíes”
Pesca vale su peso en oro, su participación como media punta ayudando en ataque a Álvaro Serrano fue determinante, en un milimetrado pase suyo dejó solo a nuestro killer, que tocado por una varita mágica cruzó el balón para elevar el 1-2 al marcador. Todo había cambiado. El bueno de Ricardo que acaba de salir de una nueva lesión nos ofreció la mejor versión de si mismo y es una noticia para celebrar porque, con él en el campo, nuestro ataque mejora muchos quilates.
Juli y Javier Peinados realizaron una extraordinaria segunda parte. El primero aportando toda la experiencia del mundo, muy centrado y sin complicarse. El segundo ensanchando el campo y aprovechando esa potencia descomunal que tiene en sus piernas. Sus cabalgadas a lomos de su Rocinante particular desarbolaron la defensa del Miguel Esteban.
En una de sus jugadas centró y Quique, súper activo en todo el partido remató, cuando el balón se colaba dentro, un defensa paró el balón con la mano. Esta vez si, el árbitro pitó la pena máxima, que ejecutó el MVP, Álvaro Serrano a la perfección (1-3) Jugador Descomunal, ASG.
Pollo completó los cambios disponibles y dispuso de alguna oportunidad para demostrar su habilidad con el balón.
El Teresiano en tierras de Don Quijote, los molinos y Dulcinea, había conquistado una nueva plaza y continúa aumentando su distancia al respecto de sus perseguidores que pincharon, empatando en el día de hoy. Gran Victoria.
PD. El Teresiano tiene su Rocinante particular en las piernas de todos los jugadores. Funcionan y corren a las mil maravillas, gracias al gran trabajo de uno de esos héroes silenciosos. Se llama Charly es nuestro preparador físico y también es uno de los nuestros. ¡Gracias Carlos!
…Buscando las aventuras
por entre las duras peñas,
maldiciendo entrañas duras,
que entre riscos y entre breñas
halla el triste desventuras,
hirióle amor con su azote,
no con su blanda correa,
y en tocándole el cogote
aquí lloró don Quijote (y también de alegría nuestro amado y querido Atlético Teresiano)
las ausencias de Dulcinea del Toboso…
Nos espera algo más importante: El ascenso
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