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El pueblo de Malagón se vuelve a volcar y convierte a nuestra Feria 2025 en un éxito total con una participación masiva.

Estamos de Enhorabuena. Malagón ha vuelto a demostrar que la grandeza de un pueblo no se mide en cifras de un presupuesto, sino en el calor humano de sus vecinos y visitantes, en su capacidad para llenar de vida cada rincón allá donde se estaba celebrando cualquier actividad y en definitiva, en una pasión compartida que ha conseguido convertir un programa de actos, pensado para todos con mucho cariño, en un acontecimiento de participación histórica.

Y es que nuestro pueblo acaba de vivir, en estos días septiembre de 2025, unas Ferias y Fiestas en honor al Stmo. Cristo del Espíritu Santo que serán recordadas como uno de los capítulos principales de nuestra historia reciente.

El Equipo de Gobierno presidido por Adrián Fernández Herguido quiere dejar clara su valoración sobre estas fiestas, con un agradecimiento sincero: “Gracias, Malagón”.

Gracias por vuestro civismo, por vuestra hospitalidad, por la entrega, por la participación masiva y por haber demostrado que ni la falta de recursos económicos puede frenar el alma festiva de un pueblo cuando este decide volcarse en honrar a su Patrón.

A priori, el reto era mayúsculo: la partida presupuestaria destinada a festejos estaba prácticamente agotada, con un 90 % de ejecución antes de comenzar a organizar nada, pero lo peor era que apenas quedaban unas semanas para diseñar todo y para intentar poner de pie una programación de altura.

Pero si por algo se caracteriza este Equipo de Gobierno es por saber apostar por la creatividad. Hemos realizado una Feria con la inmensa mayoría de actividades gratuitas para los vecinos, vecinas y visitantes.

Y el resultado ha sido apoteósico, porque cada plaza, cada calle y cada rincón de nuestro pueblo ha sido testigo de la afluencia masiva de malagoneros y visitantes. La Feria de Malagón ha vuelto a convertirse, después de un par de años, en un auténtico ejercicio de convivencia, identidad y de orgullo compartido, en un lugar donde la austeridad no ha restado un ápice de esplendor.

Uno de los secretos de este éxito ha residido en el diseño de un programa equilibrado y sensible, pensado para todos los públicos y todas las edades.

Este año y mirando al calendario para ajustarlo a los tiempos lo mejor posible, los festejos se inauguraron oficialmente el viernes 12 de septiembre, con dos momentos cargados de simbolismo: La animación en los chiringuitos, donde se dio inicio al primer compás de la alegría popular y por supuesto la tradicional pisada de la uva, que volvió a recordarnos nuestras raíces. La plaza de Melchor Cano, abarrotada como nunca al no coincidir ningún acto ni actividad ese día, vibró con la presencia de los componentes de nuestro Larcurius y también con la actuación de dos grupos de coros y danzas de Ciudad Real (Nuestra Señora del Prado) y Porzuna (Asociación folclórica San Pantaleón) que lograron el aplauso unánime del público con su arte y su tradición.

Las Reinas y Damas juveniles e infantiles han vuelto a poner en valor la esencia de la mujer malagonera, orgullosa, elegante, seria y comprometida. El pregón, a cargo de Antonio Mora Alcolao, fue otro de los hitos de estas fiestas: un discurso sincero, emotivo y humano que conectó con los corazones de todos los asistentes y que le consolidó como digno portador de tan alta distinción. Todos queríamos mucho a nuestro enfermero pregonero y a partir de estas ferias lo querremos aún más.

Otro de los momentos que queremos recordar fue la recuperación del título de “Ciudadanos Ejemplares”, un reconocimiento público a quienes, por su esfuerzo, compromiso o trayectoria, representan los mejores valores de la sociedad malagonera.

Junto a ellos, conjuntamente, se distinguió también a los mejores alumnos, a empresarios locales, asociaciones y a vecinos cuya entrega es sinónimo de servicio y generosidad para con nuestro pueblo.

Como no podía ser de otra manera, la música volvió a ser protagonista en nuestro Recinto Ferial. Este año, gracias a la ausencia de lluvia, nos hemos atrevido a sacar el escenario principal al muelle del Recinto y las opiniones positivas han sido unánimes.

Además, todo ha sido protagonizado por grupos y espectáculos de muchísima calidad: el concierto de David de María atrajo a multitudes el sábado, mientras que los tributos a El Canto del Loco y a El Último de la Fila hicieron cantar a coro a padres e hijos unidos por sus canciones. También queremos destacar la actuación del popular cómico manchego Agustín Durán que arrancó carcajadas el miércoles, en una noche que quedará en la memoria colectiva.

La Feria de Día ha recuperado la arteria principal de la localidad. Nuestra Calle Tercia y sus plazas han vuelto a brillar como uno de los grandes aciertos de esta edición. La orquesta Malagón puso ritmo y alegría a los bailes del vermú, un punto de encuentro donde vecinos y visitantes disfrutaron de la hospitalidad que caracteriza a este pueblo y donde pudimos ver que los negocios prosperaban con llenos hasta la bandera en cada día de baile.

De los toros nos quedamos con la honestidad del daimieleño Carlos Aranda y la valentía de la torera malagonera Miriam Martín. La joven aspirante a torera nos emocionó en su primera cita ante el gran público.

No faltaron tampoco citas clásicas y entrañables como el concierto de la Banda Municipal el Día del Cristo. Una actividad que volvió a reunir a generaciones enteras en el Teatro Cine Edu en torno a la música local; la fiesta de colores destinada a los más jóvenes y que cada año cuenta con más adeptos; o las exposiciones y presentaciones literarias, que aportaron un valioso componente cultural al conjunto festivo.

Las charlas informativas y las catas no podían pasar de lejos por nuestra feria y el Centro Cultural Santa Teresa ha sido testigo de ellas. Y es que el queso manchego y la judía pinesa son parte de nuestra identidad gastronómica y su presencia en esta feria era del todo necesaria. Agradecemos desde aquí a Quesos Rocinante y a la Asociación de Productores de Judía Pinesa la extraordinaria colaboración para estos eventos.

Los niños volvieron a ser los grandes protagonistas

Las sonrisas de los más pequeños fueron, un año más, la mejor recompensa que nos llevaremos a casa. Cada día de feria encontraron diversión en castillos hinchables y actividades infantiles y por si todo esto fuera poco, el encierro infantil con bueyes pequeños volvió a ser, sin duda alguna, una de las citas más celebradas. Un encierro infantil capaz de conjugar tradición, emoción y ternura en un solo acto. Es justo que reconozcamos la fantástica labor de los monitores del Centro Joven en la organización de estos eventos.

El ambiente deportivo, que siempre caracteriza a nuestro pueblo, también estuvo muy presente. Los campeonatos de mus, dominó y ajedrez congregaron a numerosos participantes, destacando especialmente el torneo de ajedrez, que batió récords de inscripción. No podemos dejar de lado a los tradicionales trofeos de feria de nuestros equipos senior. Tanto Cátedra 70 como Atlético Teresiano disputaron sus trofeos congregando a muchísimos aficionados al fútbol y al balonmano.

Pero si hubo actividades que siempre reflejan el alma rural de Malagón, esas fueron los concursos de arada, lanzamiento de reja, cucaña y habilidad con tractores. La participación, como siempre, fue masiva en el final del Camino de Almagro y el ambiente, festivo y competitivo a partes iguales. La cita contó incluso con la presencia de las cámaras de Castilla-La Mancha Media, lo que da muestra de la relevancia que, año tras año, alcanzan estos eventos. Desde el Equipo de Gobierno no queremos dejar pasar este momento para felicitar a la directiva de la Hermandad de San Isidro que en colaboración con nuestro ayuntamiento organizó todo para pasar dos días muy entretenidos. Tampoco faltó el tradicional campeonato de petanca, que volvió a hermanar a mayores y jóvenes en el parque de los rulos.

El tradicional concurso de frutas y hortalizas, organizado por la Asociación AFAMMER y celebrado en la Cruz Verde, fue otro de los momentos emblemáticos y que más público logró atraer. Los productos de la tierra llenaron de color y orgullo un espacio que volvió a reivindicar la importancia de la agricultura en la identidad malagonera y es que nuestro pueblo continúa siendo conocido por muchos y a pesar del paso de los años, como el Vergel de la Mancha.

Así que ahora y al concluir estas intensas jornadas, el mensaje que se desprende es inequívoco: el éxito ha sido de todos vosotros.

Desde el equipo de Gobierno Municipal presidido por Adrián Fernández Herguido queremos expresar en nombre del Ayuntamiento de Malagón, nuestro más sincero agradecimiento profundo a cada malagonero, malagonera y visitantes por su participación, por su civismo y por haber convertido unas fiestas condicionadas por la austeridad en un hito con una participación histórica, repitiendo las palabras del principio “Con poco se puede hacer mucho” cuando hay compromiso, trabajo y amor por nuestro pueblo.

No querríamos finalizar este balance de Feria y Fiestas sin agradecer a todos los empleados públicos, a voluntarios, a la empresa de seguridad contratada, a Protección Civil de Malagón, a la Policía Local, a la Guardia Civil y a todo aquel que ha puesto su granito de arena para que todo se desarrollara sin incidentes. ¡Ha sido un trabajo enorme, así que Muchas Gracias!

Una feria para la historia

La Feria y Fiestas 2025 ya es historia y sinceramente, creemos que quedará grabada en la memoria colectiva de Malagón como un ejemplo de cómo la ilusión y la unidad puede vencer cualquier dificultad.

Han sido jornadas de convivencia, alegría, cultura, tradición, diversión y modernidad. Y sobre todo han sido, un homenaje a nuestro Cristo del Espíritu Santo y a un pueblo que sabe mantener vivas sus raíces al tiempo que proyecta su imagen hacia el futuro.

Malagón vuelve a reemprender el ritmo y todos seremos protagonistas de su avance.

¡Gracias Malagón!

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