Padilla, De Justo y Aranda, por la Puerta Grande de Daimiel
Tradicional corrida de toros mixta en la Feria daimieleña que cumplió con las expectativas, tanto por parte de la empresa organizadora, Tauroemoción, que lograba una entrada con alrededor de 3.000 personas, a pesar de que el festejo fue televisado en directo por la cadena regional CMM; como por parte de los que gustan de esta fiesta con todos los actuantes a hombros, cortando cada uno tres orejas (además del ganadero del hierro de Guadalmena).
Destacada fue la participación del cacereño Emilio De Justo, que sustituyó a Castella, y demostró su buen estado de forma con dos grandes faenas, siendo reseñable la que formó al primero de su lote, al que cortó dos orejas, pese a la mala suerte con la espada. De Justo se encontró cómodo y eso se palpó en Daimiel donde dejó verónicas, chicuelinas y grandes tandas por la derecha con un toreo de verdad que permanecerá en el recuerdo de los aficionados.
Por su parte, el ciclón de Jerez, Juan José Padilla, hizo gala de su sabiduría ante los astados de Guadalmena, cortando dos orejas al primero y una al cuarto de la tarde que le puso las cosas más complicadas. De su paso por el municipio reconoció la amabilidad y cariño con el que fue recibido, donde no paró de fotografiarse con aficionados. Padilla se retira este año de los ruedos, y la de ayer en Daimiel fue su despedida para la región. De su trayectoria, se queda con la calidad humana de toda la gente que ha conocido, con el respeto de la afición y el cariño de gran parte de la sociedad.
Carlos Aranda, el novillero de Daimiel, puso desparpajo y gusto en sus maneras, sobre todo por el ramillete de verónicas con el que recibió al segundo novillo de su lote. Se le vio armonioso en el sexto de la tarde, el mejor ejemplar del cartel como acreditó la vuelta al ruedo concedida por el presidente de la Plaza, Plácido Sánchez.
Faena a la altura de su antagonista que muestra la evolución de Aranda que hace escasos días confirmó que la del domingo sería su última novillada en Daimiel. Precisamente, el novillero local cortaba dos orejas a “Lastimado”, más la primera conseguida con el tercero del festejo ante el que estuvo valiente, sobre todo a la hora de matar, momento en el que recibió un duro golpe.

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