A veces nuestros corazones necesitan un respiro. A veces cuando todo parece que se apaga, una pequeña llama los enciende. Ayer parecía uno de esos días, de los que no quieres creer que existen.

Era el día de Nuestro Cristo, pero no había fiesta, tan solo las celebraciones religiosas en su honor.

A pesar de la pandemia, el Día del Cristo no podía pasar desapercibido y por ello se tomó la decisión de simbolizarlo a través de unos fuegos artificiales.

A los malagoneros nos esperaba una pequeña sorpresa, un pequeño halo de luz de esos que iluminan cualquier vida, un pequeño instante para revelar que todos nosotros, a pesar de la pandemia que nos asola, teníamos grandes sentimientos escondidos…Por todos los que se han ido y no podían estar hoy, por nuestro Cristo del Espíritu Santo que no ha podido procesionar por nuestras calles, por todos nosotros, los vecinos de este gran pueblo.

Los fuegos artificiales han conseguido que Malagón brille, quizá como nunca, desde cada rincón, desde cada terraza, desde cinco puntos estratégicos de nuestros lugares más emblemáticos. Además, la Naturaleza ha contribuido con los rayos de las tormentas a embellecer un poco más la que parecía ser la noche más oscura. Breve pero intenso, muy intenso…

Sabemos y somos más que conscientes que no son momentos de celebración, pero la esperanza convertida en fuegos artificiales en honor a nuestro Cristo, nos ha subido un poquito los ánimos que tanto necesitamos.

Han sido muchos los malagoneros que han aportado videos y fotografías de este ratito mágico y desde aquí les damos las gracias a todos por colaborar con todos nosotros, puesto que sabemos que los videos y fotos llegarán a mucha gente de Malagón y de fuera de nuestra localidad. ¡Muchas Gracias!

Volveremos, nuestra feria volverá y nuestro Cristo del Espíritu Santo procesionará majestuoso por nuestras calles. Lo importante es que estemos todos para poder contemplarlo.

¡Viva Malagón!¡Viva Nuestro Cristo del Espíritu Santo!

A CONTINUACIÓN OS OFRECEMOS ALGUNAS FOTOS Y ALGUNOS  VIDEOS SOBRE LOS FUEGOS DE AYER