ÚLTIMO MINUTO

Vive Malagón

Localización y accesos

Malagón se ubica en el sector noreste de la comarca de Montes Norte. Es la localidad de mayor extensión de la comarca, con 364 km2, y una de las más importantes de la provincia, en la que habitan 8.734 personas según el censo de 2011. Dista 23 km de la capital.

Situada a 634 m de altitud sobre el nivel del mar, la villa de Malagón se encuentra rodeada de una gran llanura que se interrumpe al noroeste con la Sierra de Malagón. Bañan su término los ríos Bañuelos y Becea y el arroyo del Tamujo, todos ellos tributarios del Guadiana. Hay que mencionar la presencia al pie de la mencionada sierra de tres lagunas de origen volcánico: la Nava Grande, la Nava de Enmedio y la Nava Pequeña o Chica.

Las aldeas de Malagón son El Cristo del Espíritu Santo, La Fuencaliente, Las Peralosas, El Sotillo, Los Quiles, Valdehierro, Piedralá y el anejo Las Povedillas.

Las vías de acceso son:

  • La carretera nacional N-401 desde Ciudad Real, Toledo y Fuente el Fresno
  • La carretera CR-4114 desde Porzuna y Daimiel

Historia

Los restos arqueológicos prehistóricos confirman la existencia de grupos de pobladores de esa época en los alrededores de Malagón. Existen restos del Paleolítico en el paraje natural de la Nava Grande y yacimientos de la cultura conocida como Bronce Manchego, en el Cerro Bañuelos y en la Motilla de Malagón.

Pero el origen de la villa hay que buscarlo en la antiquísima ciudad de Salaria, que correspondería a los poblados fortificados que existieron en lo que hoy se conoce como la Plaza de los Moros y que algunas referencias históricas lo citan como Malagón el Viejo.

En época romana, la situación de la población cerca de la vía de Toledo a Córdoba y los restos encontrados tanto en el pueblo como en el término, como el Puente de Diez Ojos, dan a entender la importancia de Malagón en aquella época. Igual que en los siglos VI y VII, cuando existió en lo que hoy es la aldea de El Cristo del Espíritu Santo, una necrópolis visigoda en la que se hallaron 73 tumbas.

Pero es en la Edad Media cuando Malagón se convierte en un importante lugar estratégico al constituirse como cruce de caminos. Los musulmanes levantaron un castillo sobre un montículo artificial que dominaba los lugares de paso y defendía el territorio, aunque hoy no queda ninguno de sus paramentos en pie.

En el siglo XII los ejércitos cristianos alcanzaron el centro de la península en la Reconquista y pronto intentaron ganar la plaza de Malagón. En el año 1100 el conde Don Enrique de Borgoña, yerno de Alfonso VI, en el primer intento de conquistar el castillo de Malagón, sufrió una importante derrota en el paraje denominado desde entonces Matanzas. La frontera permaneció así durante casi cien años, unas veces en manos musulmanas y otras cristianas, sufriendo su población las consecuencias de las frecuentes batallas.

Don Diego López de Haro, alférez real de Alfonso VIII, lo conquistó definitivamente en 1212, cuando iba camino de las Navas de Tolosa. Poco después, el rey de Castilla entregó Malagón y todos sus términos a la Orden de Calatrava, fundando en Malagón una importante encomienda.

La Reconquista avanzaba hacia el Sur y Malagón era paso obligado de expediciones bélicas. Fernando III el Santo vivió en el castillo de Malagón en el año 1235, un año antes de la toma de Córdoba.

Más de tres siglos de autoridad de los calatravos acabaron en el año 1548, cuando la Villa de Malagón y sus Estados fueron vendidos por el rey a don Ares Pardo de Saavedra. Poco después, el linaje de Pardo Saavedra obtiene de Felipe III el título de Marqués de Malagón, que en el siglo XVII se integra como parte de la Casa de los Duques de Medinaceli.

En el siglo XVIII, el término de Malagón quedó reducido tras la separación de Fuente el Fresno y Porzuna. Además, con la apertura del paso de Despeñaperros, dejó de ser camino de viajeros y mercancías, lo que afectó a la economía local, la cual se recuperaría a finales del XIX, con la llegada del ferrocarril y el desarrolló de una huerta de renombre, que llegó a conocerse con el sobrenombre del “Aranjuez de La Mancha”.

En este mismo siglo se produjo un cruel suceso, con la muerte a manos del pueblo de don Miguel Cayetano Soler, ministro de agricultura de Carlos IV, tras un gran tumulto generado como consecuencia de la política de impuestos instaurada por él sobre el vino. Otros hechos violentos sufridos por el pueblo fueron causados por las virulentas luchas entre los ejércitos carlistas e isabelinos, siendo Malagón el escenario de importantes enfrentamientos.

Ya en el siglo XX, en concreto en el año 1927, fue famoso el caso de la finca La Estrella, una superficie inmensa que la Hacienda Pública sacó a subasta tras comprobar que no había recibido la contribución correspondiente de los terrenos de la Villa de Malagón. Este hecho trascendió a la opinión pública, originando una oleada de protestas públicas, encabezadas por el médico don Epifanio Sánchez, que murió asesinado por defender los derechos de la comarca. Importantes personajes como Maura, Alcalá Zamora y José Antonio Primo de Rivera tuvieron que intervenir en defensa de los ciudadanos.

En la segunda mitad del siglo XX, llegaron a Malagón nuevas industrias e infraestructuras, siendo en la actualidad uno de los municipios más importantes de la provincia de Ciudad Real.

Patrimonio Cultural

De los edificios civiles destacan algunas casonas del siglo XVI, como las de la Plaza del Ayuntamiento y la calle de la Tercia, con escudos nobiliarios sobre las puertas, y algunas casas solariegas decimonónicas y de principios de siglo, con miradores, a veces curvos en esquina, de tendencia neomudéjar y ecléctica. También hay que reseñar el edificio del Ayuntamiento, construido en 1920, poseyendo una característica torre-campanario añadida en el año 1923.

Entre los edificios religiosos hay que destacar el Convento de San José. Perteneciente a las Carmelitas Descalzas de Clausura, acabó de construirse en 1579. Fue la tercera fundación de Santa Teresa de Jesús, amiga de doña Luisa de la Cerda, Señora de Malagón. La santa firmó la construcción del convento en 1568, ubicado en un olivar alejado de la población perteneciente a doña Luisa de la Cerda.

El edificio, dirigido por Nicolás Vergara, es de gran austeridad. La Iglesia, de una sola nave, esta cerrada por bóveda de cañón con lunetos y arcos fajones sobre pilastras toscanas. El claustro presenta un primer cuerpo porticado con columnas que soportan un segundo cuerpo con balaustrada de madera y pies derechos. Conserva pinturas barrocas notables y un interesante retablo en madera policromada datado en el año 1730, siendo considerado como uno de los más bellos del siglo XVIII, estando dividido en tres calles y dotado con el escudo de los Condes de Valparaíso.

En el convento se conserva la celda que la santa ocupaba durante sus estancias en Malagón y que alberga en la actualidad una imagen suya. Esta estatua se expone en la iglesia en pocas ocasiones, sólo cuando se celebra un acontecimiento muy importante.

Al oeste de la población se encuentra la parroquia de Santa María Magdalena, construida en los siglos XV y XVI en el Camino Real de la Plata y a espaldas del desaparecido castillo de Malagón. Se trata de un edificio de grandes dimensiones, como corresponde al estilo de los edificios situados junto a vías importantes. Tiene planta de tres naves, ábside y pilastras centrales. En 1755 y 1955, dos terremotos deterioraron el edificio, que ha sido reconstruido por última vez en 1966. Se conservan en ella varias pinturas barrocas, entre las que destaca la pintura Ecce Homo atribuida a Luis de Morales “el divino” y dos escudos nobiliarios del Duque de Medinaceli. La iglesia esta dotada de un magnífico archivo en el que existen documentos que datan del año 1560.

En la aldea de El Cristo del Espíritu Santo se encuentra la ermita del mismo nombre, tratándose de una construcción del siglo XVII que se compone de patio cerrado, iglesia y varias dependencias. Alberga en su interior un cuadro del Ecce Homo del siglo XVI, en el que aparecen los Señores de Malagón, don Ares Pardo de Saavedra y doña Luisa de la Cerda.

Otro lugar de interés es la necrópolis visigoda de El Cristo del Espíritu Santo, excavada en el año 1990 y en la que aparecieron sarcófagos labrados en piedra caliza y esqueletos de adultos y niños. Estos hallazgos se exponen en el Museo Provincial de Ciudad Real. También hay que mencionar la existencia de un rico yacimiento en la Plaza de los Moros, a 1000 m de altitud, que contiene restos de varias civilizaciones, desde la Edad de Bronce hasta los cimientos de construcciones musulmanas.

El puente sobre el río Bañuelos, a tres kilómetros de Malagón, consta de diez ojos de bóveda de ladrillo, estando la calzada superior empedrada.

El Molino de Carrillo, datado en 1713, es una construcción tradicional de mampostería que aún conserva la maquinaria original.

Las fiestas patronales de Malagón transcurren de los días 13 al 18 de septiembre, en honor al Cristo del Espíritu Santo, cuya festividad se celebra el día 14 del mismo mes. Los preparativos comienzan el último domingo de agosto cuando la imagen, portada por los vecinos, recorre los 18 km desde la aldea de El Cristo hasta la parroquia de Santa María Magdalena, ya en Malagón, siendo llevada a hombros a la entrada del pueblo. La imagen del Santo permanece todo el mes de septiembre en la parroquia devolviéndose a la aldea del Santo Cristo el último fin de semana de este mes. Las fiestas, como venimos explicando, se desarrollan a lo largo de una semana, en la que tienen lugar los actos religiosos organizados por la Hermandad y las distintas actividades y festejos por parte del Ayuntamiento. Se suceden concursos de arada, truque, cinquillo, así como el popular baile del vermut, amenizado por una orquesta. Desde el barrio del Castillo tiene lugar la suelta de vaquillas.

Por otra parte, el 15 de octubre se celebra la festividad de Santa Teresa. Esta santa es un personaje histórico querido en el pueblo, que dejó su impronta en la villa con la fundación y construcción de un convento carmelita. Este día se celebra una misa con la participación del obispo y por la tarde una procesión donde la imagen de la Santa recorre las calles del municipio. También tiene lugar el concurso de Poesía Mística, de gran tradición entre la población.

El carnaval de Malagón es uno de los más antiguos de la provincia, destacando por su tradicional desfile de carrozas y charangas cuyo elemento más significativo es la Hermandad de Ánimas. La celebración más singular de esta fiesta es el “Jueves Lardero”, subiendo niños y adultos a la Plaza de los Moros a pasar el día. Es tradicional hacer limonada y asar sardinas. En estos días la Hermandad de las Ánimas porta por las calles las banderas a son de tambor, cerrando las fiestas un multitudinario desfile de carrozas.

Durante todos los domingos del mes de mayo se celebran las distintas romerías de las aldeas, siendo la más importante la celebrada el primer domingo de este mes en la aldea de El Cristo del Espíritu Santo.

En los últimos años parece recuperarse, también en el mes mayo, la costumbre de Las Cruces, y con ellas las rondas de los Mayos. De esta manera, dentro de las casas se decoran pequeños altares con flores, plantas aromáticas y telas.

El Corpus Christi, La Octava y Los Corazones son otras festividades religiosas de interés que se celebran en lo largo del mes de Junio.

Por último, no se puede dejar de mencionar el Festival de Fandangos, muy arraigado, y que tiene lugar en el mes de agosto, durante la Semana Cultural, participando en él grupos folclóricos nacionales y extranjeros.

Patrimonio Natural

RESERVA NATURAL, LIC y ZEPA Navas de Malagón: Localizadas al oeste del núcleo urbano de Malagón, al pie de las Sierra que lleva este mismo nombre, aparecen tres lagunas de elevado interés ambiental. Desde el punto de vista genético, las Navas se sitúan en depresiones de origen volcánico (mecanismos eruptivos hidromagmáticos) ligadas a las fracturas existentes en el borde de la cuenca-piedemonte de las Sierra de Malagón, dando lugar a lagunas temporales de salinidad muy variable, lo que motiva su alta diversidad biológica y razón, también, de su rareza y vulnerabilidad.

En el ecosistema palustre de las Navas pueden encontrarse comunidades subacuáticas más o menos halófilas, vegetación helofítica de porte elevado (carrizales y formaciones de castañuelas), vegetación anfibia y marginal propia de terrenos húmedos y encharcadizos. En la Nava Grande, la laguna de mayor superficie del complejo lagunar, hay poblaciones de Riella helicophylla y Nitella hyalina, especies catalogadas como de interés especial por el Catálogo Regional de Especies Protegidas de Castilla-La Mancha, así como otros hidrófitos de interés, tales como Nitella tenuissima, Chara galioides y Chara hispida var. major.

El principal interés faunístico reside en las poblaciones de aves acuáticas ligadas a las navas. La capacidad de acogida de aves de estas lagunas depende de los niveles de agua, por lo que es muy variable de año en año en función de la pluviometría registrada y del agua almacenada. Destaca la presencia de malvasía cabeciblanca (especie catalogada como en peligro de extinción), zampullín cuellinegro, zampullín común, pato colorado, ánade friso, cuchara común, fumarel cariblanco, somormujo lavanco, porrón europeo y focha común.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: