Malagón. Importantísima victoria del Atlético Teresiano por 2-3 en Puertollano
(Crónica: Atlético Teresiano, Fotos: Raquel Rodríguez Rey) Creo que si el fútbol fuese un humano, se destornillaría de risa de los supuestos teóricos como yo. Y es que aunque intentemos desmembrar este deporte con una caja de herramientas de última generación nunca encontraremos su secreto ni lo que se esconde dentro del mismo. En el anexo I del Estadio Sánchez Menor de Puertollano ayer hubo cabida para todo lo imaginable: ilusiones, esperanzas, desvanecimientos, cataclismos, sueños, pesadillas, opiniones, desencuentros, polémicas, emociones, suspiros y alegría… Cómo si fuese una muñeca rusa cada minuto pasado nos llevaba a una etapa diferente. Todo volvía a comenzar con cada jugada, era como empezar un nuevo partido, como una especie de energía renovable alternativa que no quiere ser depositada en ningún recipiente y que ofrece toda su fuerza en cada pase, en cada regate, en cada suspiro…el suspiro final de Álvaro Huertas al saberse vencedor de un partido muy difícil, de esos que te hacen ganar campeonatos. Pero viajemos al pasado, a eso de las 16:00 del domingo 25 de septiembre (media hora antes del partido) Los jugadores del Atlético Teresiano y el cuerpo técnico paseaban, pisando el artificial césped del campo donde se iba a desarrollar el partido, atiborrado de caucho negro que se metía en los zapatos a poco que inclinases el pie. “Es un campo difícil” comentaban antes del partido, aunque en cada una de sus miradas podía contemplarse que no habían viajado hasta Puertollano para dejarse intimidar…ni por el césped, ni por el público, ni por el “supuesto” miedo escénico que sufren los árbitros en la ciudad minera. Pero dejémonos de excusas, que son tan válidas como lo es la vida. Ayer no nos importó nada porque queríamos los tres puntos y a fuerza de coraje, saber estar y querer ganar lo conseguimos. Un “Olé” muy grande para los nuestros. Luis Bravo, Javi, Jesús David, David Gabín, Juli, Arturo, Raúl Menor, Quique, Manza, Álvaro Serrano y Tate partieron de inicio. Como viene sucediendo en los últimos partidos que el Teresiano ha disputado, nos costó entrar en juego por dos motivos: Siempre es difícil jugar en Puertollano porque el público aprieta y los jugadores locales se vienen arriba y porque parece que necesitamos unos minutos para estabilizarnos en el campo y comenzar a jugar. Así sucedió: En el minuto 9 el jugador numero 9 del Atlético Puertollano Paul Daniel Leonte estuvo a punto de adelantar al equipo minero, tras un buen centro de José Carlos Martínez que estuvo muy incisivo durante toda la tarde. En el minuto 25 y tras un genial pase de Manza, nuestro Quique se plantó solo delante del portero , Carlos Martín, errando o acertando, el caso es que el balón acabó en las manos del portero que durante toda la tarde realizó muchas paradas de mérito. Era nuestro despertar puesto que a partir de esta jugada el motor del Atlético Teresiano comenzó a carburar… Aunque nos encanta subir a los altares a determinados jugadores, que casi siempre destacan o destacan de tal manera en un partido que es imposible no acordarse de él; en el día de ayer sería injusto personalizar. Hubo un bloque, un grupo de amigos que corren y pelean juntos por un objetivo. Un Equipo. A pesar de sus miedos iniciales por una inoportuna lesión en su rodilla, Javi comenzaba a mostrar lo de siempre; que es un gran carrilero y que hace mucho daño con sus subidas. Nadie acertó a rematar una de ellas que se paseó por la portería del Puertollano. Fueron los momentos de un gran Manza, primero en un tiro que salió fuera por poco y después en el minuto 35, en un gran pase a Tate, que corrió como siempre y estuvo muy centrado en la primera mitad y que alzó la cabeza para dejar solo en la línea de gol a Álvaro Serrano que demostró la primera de sus muchas cualidades. Tiene gol ( 0-1) Este deporte del balompié es un juego con muchas emociones que, sin embargo, no tiene corazón. Si alguno de los muchos aficionados malagoneros que ayer acudieron a Puertollano a ver a nuestro Teresiano aspiraba a un mundo justo, que no hubiese venido al campo porque al fútbol, como a la vida misma, le resultamos indiferentes. Su devenir no tiene piedad. Es por ello y en el minuto 51 Luis salió a por un balón por alto y el caprichoso destino (que cada uno saque sus conclusiones) decidió que había que lanzar un penalti en contra de los malagoneros. Lo ejecutó Sergio Cruz y Luis Bravo estuvo a punto de pararlo, pero hemos hablado de indiferencia futbolística, y quizá de injusticia, por lo que no vamos a hacer ni un solo comentario para que no se enfaden los de las pieles demasiado delgadas (1-1 y a volver a comenzar a remar) Fueron los peores minutos del Teresiano por ellos mismos y porque el equipo rival, que ha mejorado sustancialmente como equipo con respecto al año pasado, comenzó a mover muy bien el balón aprovechándose del bajón físico de algunos jugadores franjimarrones, aunque ayer iban de negro. Raúl Menor, que ayer se hinchó a correr, pero no encontró su mejor juego y Manza habían dado paso a Jesusito y a Óscar y Tate, minutos más tarde a Beto. El centro del campo se había recompuesto. A pesar de todo ello, en el minuto 65 Cristian Gómez conseguía adelantar a los mineros en el marcador, tras una indecisión (una mas) en defensa (2-1) Las inseguridades individuales sumadas al miedo colectivo habían conseguido que el Puertollano le diese la vuelta al partido. El fútbol se había convertido en algo más táctico y menos técnico o, lo que es lo mismo, más colectivo y menos individual. Y ahí no bastaba con las apariciones fugaces de un gran Álvaro Serrano que ayer volvió a demostrar muchas de sus cualidades: polivalencia ( ugó en varios puestos), regate y disparo, ni tampoco con la calidad de Quique, que realizó un gran esfuerzo físico a pesar de no haber podido descansar como es debido por motivos laborales. El Teresiano necesitaba que apareciese la calidad o quizá una de las armas de desequilibrio más sofisticadas que existen, los disparos desde fuera; si pueden ser con “rosquita” mejor. Es lo que hizo Beto : Uno de los entrenadores que más han trabajado en defensa a lo largo de los últimos años, José Mourinho, decía que “No hay sistema defensivo que pueda con un tiro desde fuera” Beto la puso así, con mucha parábola y mucha rosca y a la cazuela (2-2) Quedaba mucho partido, concretamente 20 minutos más el descuento. Los que se creen que saben de esto dicen que el fútbol de estos días es más difícil y más exigente que nunca. Probablemente sea así, pero cada futbolista empieza una nueva aventura que contiene el mismo desafío de siempre: correr mucho, buscar espacios, controlar el balón, burlar al rival, levantar la cabeza, elegir una idea entre muchas, resolver con precisión. Ayer hubo un jugador que realizó todas estas cosas….miento, todas no. Le faltó precisión. Fue Arturo López Navarro. El otro día le pusimos el sobrenombre de “piraña” porque recogía para el Teresiano todos los balones sueltos que andaban por ahí. Ayer fue un auténtico “correcaminos” que apareció cuando nuestro equipo más lo necesitaba. En el minuto 77 se quedó delante del portero rival y la tiro al muñeco, o quizá la tiró bien y el arquero se defendió bien. Lo cierto es que provocó un rechace que Jesusito, un chico con cara de niño bueno que es un auténtica arma letal, remató a las mallas consiguiendo un más que justo 2-3. Jugón. El Teresiano lo había vuelto a conseguir. Victoria importantísima en Puertollano. ¿Qué hace al fútbol tan atractivo? Pues quizá algo parecido a lo que sucedió en los últimos minutos en el Anexo del Sánchez Menor. Estuvieron llenos de emociones, de solidaridad de lucha, de ganas de demostrar a nuestros aficionados que quizá deberíamos estar en una categoría superior y que tan solo lo impidió un regular inicio de temporada y un par de partidos malos en Cuidad Real y en Villaseca de la Sagra. Sea como fuere se consiguieron los tres puntos y seguir con marcha impoluta liderando el segundo grupo de la Primera Ordinaria, grupo II de Castilla la Mancha. EPÍLOGO En el epílogo de hoy hay un sitio de honor para el grupo en general, comenzando por la gran cantidad de seguidores con los que contó el Teresiano en Puertollano. Sabían que era un partido muy difícil y allí estuvieron. También para el cuerpo técnico, que supo acertar con los cambios: No hemos hecho mención en la crónica, pero estuvieron en muy buena tónica general, Juli, que cumplío como siempre, Tate que además de dar una asitencia corrió sin parar en la segunda parte, Ferrer que salió un tanto mermado con el ojo y Gonzalo que volvió a demostrar su personalidad y su buen hacer ofreciéndose para hacer mil paredes y parar el juego en el centro del campo, cuando el equipo más lo necesitaba. También apareció Óscar Garrido, para dirigir como el General Douglas Mac Arthur el devenir del Teresiano cuando más falta nos hacía. Hubo cuatro jugadores sobresalientes ayer: De dos ya hemos hablado. Uno es Arturo que partido a partido se afianza como el jugador que más equilibrio da a nuestra defensa desde el bloque alto hacia atrás, haciéndose el dueño y señor del centro del campo y corriendo desde el minuto uno hasta el noventa. Álvaro Serrano que aparte de conseguir tres goles en los últimos dos partidos, se adapta perfectamente a todas las posiciones del campo. Ayer fue delantero, mediocampista y defensa cuando había que serlo. Su implicación fue brutal. Y dos defensas que estuvieron de diez. David Gabín, que aunque arrastraba ciertas molestias fue un auténtico valladar y peleó con los delanteros mineros durante todo el partido y el Gran Jesús David que ayer volvió a ser el de los partidos importantes, erigiéndose como el líder absoluto de la defensa, intentando comunicarse con un árbitro que hacía imposible el diálogo y demostrando, una vez más, su gran calidad y predisposición. Es justo que reconozcamos la labor de los dos centrales porque ayer dieron lo mejor de si mismos. Y así terminó todo: Mientras dabamos buena cuenta de un bocata de salchichón sentados en el maletero del autobús, miraba la cara de satisfacción de los nuestros. Eran caras de saber que habían hecho algo grande y que de, aunque esto no ha hecho más que empezar, vamos a disfrutar de partidos tan apasionantes como el de ayer. Tres puntos más en nuestro casillero, y líderes. El fútbol tiene muchas maneras de verse y todas son subjetivas. ¿quién puede pedirle objetividad a una pasión? El fútbol es eso, una pasión y un juego que nunca nos deja en paz. Enhorabuena Equipo.






















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