Mucho más que libros: los clubes de lectura de Daimiel tejen historias y amistades
Daimiel Noticias. – La Biblioteca Municipal de Daimiel celebró el martes por la tarde su tradicional encuentro de clubes de lectura, una cita que reunió a lectores de todas las edades en torno a un café y unas pastas. La jornada permitió compartir experiencias, intercambiar impresiones sobre los libros y conocer a otras personas unidas por el interés por la literatura.
La iniciativa refleja el crecimiento de una actividad que cuenta con propuestas para adultos, jóvenes y niños, adaptadas a los intereses y las necesidades de cada grupo. Más allá de la lectura, estos clubes se han convertido en espacios de encuentro en los que también se fomenta el diálogo, la amistad y el aprendizaje compartido.
Tres clubes de lectura para adultos y nuevas propuestas literarias
La responsable de los clubes de lectura de adultos, Ana Sánchez Herrera, destacó la evolución de una actividad que comenzó con un único grupo, denominado Punto y Coma, y que actualmente cuenta con tres clubes numerosos y participativos. En esta labor también participa su compañera Lucía Redondo, que se encarga de coordinar el grupo original.
Sánchez Herrera explicó que los integrantes no se limitan a leer y comentar libros, sino que también proponen actividades complementarias, como presentaciones literarias, talleres y viajes relacionados con las obras trabajadas. Entre las iniciativas recientes, destacó una visita vinculada a sus lecturas, con la que pudieron acercarse a la historia y a diferentes aspectos presentes en los libros.

De cara a este curso, la programación apuesta por descubrir obras de autores de distintas nacionalidades. Los participantes han comenzado con literatura japonesa y continuarán con libros de escritores africanos, entre otras propuestas que se irán incorporando en función de los intereses de los grupos.
Las sesiones se celebran cada quince días y suelen organizarse en dos partes. Primero se lee y comenta la mitad de la obra, compartiendo las primeras impresiones y posibles interpretaciones. Una vez terminada la lectura, los participantes profundizan en el contenido y ponen en común sus valoraciones.
Los jóvenes también leen, pero necesitan encontrar su espacio
Por su parte, Laura García Carpintero, responsable de los clubes juveniles, cuestionó la idea de que los jóvenes no leen. A su juicio, es necesario comprender sus hábitos lectores y dejar de observarlos exclusivamente desde la perspectiva adulta, que en ocasiones vincula la lectura principalmente a las obligaciones académicas o a los clásicos literarios.
García Carpintero defendió que la literatura también debe entenderse como una forma de entretenimiento y que los jóvenes, al igual que los adultos, tienen derecho a disfrutar de lecturas que respondan a sus propios intereses.

Reconoció que atraer a nuevos participantes no siempre resulta sencillo, especialmente por la carga de actividades extraescolares y los cambios propios de la adolescencia. También apuntó que algunos jóvenes relacionan la biblioteca únicamente con las lecturas obligatorias del instituto, lo que puede dificultar que se acerquen a los clubes por iniciativa propia.
Sin embargo, destacó que, cuando descubren cómo funcionan las sesiones, muchos deciden quedarse. Es el caso de Helena Ortega Garzás, usuaria del club de lectura y, además, booktuber desde hace un año. Una actividad que le permite interactuar con sus seguidores a los que recomienda varias lecturas en sus vídeos.
Los clubes infantiles despiertan el interés por los libros desde pequeños
La responsable de los clubes infantiles, Analia García, también destacó la buena acogida de las actividades durante este curso. El grupo de quinto y sexto de Primaria ha completado sus plazas, al igual que el de los más pequeños. Además, este año se ha puesto en marcha un nuevo grupo dirigido a niños de primero y segundo de Primaria.
Las sesiones se celebran todos los martes. La metodología se adapta a las distintas edades. Con los más pequeños, el trabajo se centra en los cuentos y la narración, mientras que los mayores leen libros y participan en actividades que complementan las historias.

Durante este trimestre, Japón es el eje temático de las propuestas de la biblioteca. A través de juegos y actividades dinámicas, los participantes descubren aspectos de la cultura japonesa, aprenden algunas formas de saludo y se acercan a elementos como la figura de los ninjas.
El objetivo es que los niños disfruten de la lectura desde una experiencia participativa, en la que los libros sirven como punto de partida para aprender, jugar y compartir tiempo con otros lectores.
Una jornada que demuestra que, en torno a los libros, también nacen amistades, se descubren nuevos intereses y se crean vínculos entre personas de distintas generaciones.

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