Daimiel. La COVID-19 condiciona la festividad de los Dolores Gloriosos
La festividad de los Dolores Gloriosos culminó el pasado domingo con la función en honor a María Desolada, titular de la Hermandad del Silencio, ‘Los Capuchinos’. La eucaristía fue oficiada por el párroco de Santa María y consiliario de la hermandad, Valentín Sánchez-Rojas, cumpliendo las medidas sanitarias de separación e higiene. En la celebración se recordó a todos los fallecidos por la pandemia de COVID-19 y a todos los que luchas día a día contra ella.
El alcalde, Leopoldo Sierra, asistió a la función y, en representación de la Junta de Hermandades, su secretario, Manuel Vicente López de la Nieta, y su vicesecretaria, Lourdes González Mohíno. También estuvo presente la hermana mayor y el presidente de la cofradía, Javier Prado, junto a su junta de gobierno, así como presidentes de diferentes cofradías de pasión daimieleñas.


Deja un comentario